Los jóvenes tenemos más retos

E L 20 0 9 S E C A R AC T E R I Z Ó por ser un año que
presentó grandes desafíos y marcó cambios en
la vida de las y los guatemaltecos, especialmente
en el grupo mayoritario, como lo es la juventud.
Cada día que pasa los jóvenes nos convencemos
de que tenemos ante nosotros mayores retos,
al encontrarnos afectados por la violencia,
la falta de oportunidades, y no digamos un ambiente
político cargado de abusos, corrupción,
falta de transparencia, mentiras y otros tantos
males que aquejan a dicho sector.
Lo anterior hace que podamos observar un
futuro poco esperanzador, viendo reducidas
nuestras libertades y expectativas de vida hacia
un futuro más prometedor que la actualidad.
Los jóvenes comprendemos más que nadie
que los cambios no se hacen de la noche a la mañana,
que son parte de un proceso que ansiamos
ver que se inicie, en el que debemos trabajar con
voluntad y del cual somos parte fundamental.
Digo esto porque en la gente joven de nuestro
país encontramos que hay muchísimas buenas
ideas llenas de positivismo y dinamismo. Así
mismo, veo con buen agrado a cientos de jóvenes
que buscamos abrir espacios de participación
y a la vez que estamos
motivados a dejar esa tradicional
forma que nos
han inculcado de no involucrarnos
en los problemas
del país y dejárselos a
otras personas que, desgraciadamente,
muchas
veces buscan sus intereses
personales y no los de la
sociedad y el país.
Quienes nos encontramos
participando debemos seguir trabajando
por una misma causa, en la que la tolerancia,
cooperación y liderazgo nos abran las posibilidades
de encontrar los caminos que nos permitan
alcanzar las soluciones a los problemas que
padecemos en Guatemala.
Es importante hacer énfasis en que todas y todos
logremos esa apertura total de los espacios
de participación pública, para que los jóvenes
seamos parte de la toma de decisiones y logremos
encontrar el rumbo de nuestro querido
país, en donde construyamos una sociedad que
pueda desenvolverse en paz, certeza jurídica,
desarrollo y honestidad.
Este es momento de abrazar nuevamente el
respeto a la vida en todas sus formas, sin más temores,
para protegerla, promoverla y trabajar
por ella.
Es momento de tener fe en que Guatemala va
a cambiar y alcanzaremos nuestros sueños y metas.
en este 2010. Los jóvenes tenemos el presente
en nuestras manos, pero, sobre todo, nos hemos
dado cuenta de que cuando nos unimos podemos
lograr grandes cosas, incluso la transformación
de Guatem

El 2009 se caracterizó por ser un año que presentó grandes desafíos y marcó cambios en la vida de las y los guatemaltecos, especialmente en el grupo mayoritario, como lo es la juventud.

Cada día que pasa los jóvenes nos convencemos de que tenemos ante nosotros mayores retos, al encontrarnos afectados por la violencia, la falta de oportunidades, y no digamos un ambiente político cargado de abusos, corrupción, falta de transparencia, mentiras y otros tantos males que aquejan a dicho sector.

Lo anterior hace que podamos observar un futuro poco esperanzador, viendo reducidas nuestras libertades y expectativas de vida hacia un futuro más prometedor que la actualidad.

Los jóvenes comprendemos más que nadie que los cambios no se hacen de la noche a la mañana, que son parte de un proceso que ansiamos ver que se inicie, en el que debemos trabajar con voluntad y del cual somos parte fundamental.

Digo esto porque en la gente joven de nuestro país encontramos que hay muchísimas buenas ideas llenas de positivismo y dinamismo. Así mismo, veo con buen agrado a cientos de jóvenes que buscamos abrir espacios de participación y a la vez que estamos motivados a dejar esa tradicional forma que nos han inculcado de no involucrarnos en los problemas del país y dejárselos a otras personas que, desgraciadamente, muchas veces buscan sus intereses personales y no los de la sociedad y el país.

Quienes nos encontramos participando debemos seguir trabajando por una misma causa, en la que la tolerancia, cooperación y liderazgo nos abran las posibilidades de encontrar los caminos que nos permitan alcanzar las soluciones a los problemas que padecemos en Guatemala.

Es importante hacer énfasis en que todas y todos logremos esa apertura total de los espacios de participación pública, para que los jóvenes seamos parte de la toma de decisiones y logremos encontrar el rumbo de nuestro querido país, en donde construyamos una sociedad que pueda desenvolverse en paz, certeza jurídica, desarrollo y honestidad.

Este es momento de abrazar nuevamente el respeto a la vida en todas sus formas, sin más temores, para protegerla, promoverla y trabajar por ella.

Es momento de tener fe en que Guatemala va a cambiar y alcanzaremos nuestros sueños y metas.en este 2010. Los jóvenes tenemos el presente en nuestras manos, pero, sobre todo, nos hemos dado cuenta de que cuando nos unimos podemos lograr grandes cosas, incluso la transformación de Guatemala.


Pedro Cruz dirigente de Jóvenes por Guatemala
Publicado el 3 de enero del 2010 en Prensa Libre, página 22