La vuelta al mundo en media hora

Por: Oscar Arevalo

Hace pocos días, el 12 de febrero, el papa Benedicto XVI expresó su renuncia como máxima
autoridad de la iglesia católica, cediendo el puesto de obispo de Roma y dando las más diversas y
valederas razones.

Esta es una clara muestra del examen moral y muy personal del jerarca católico, es un ejemplo
de aceptar nuestra realidad y hacer lo que está en nuestra capacidad para motivar, a que lo que
deseamos cambiar, suceda por porque sabemos que algo hace falta, como fue la decisión de
Benedicto XVI que, al ver su estado de avanzada edad emite su decisión de esperar más por su
ideal, depositando en su sistema y en su fe, Dios, toda la confianza esperando un futuro mejor.

En Guatemala tenemos la oportunidad de ser parte de la “primavera demográfica” porque somos
un país “joven” pues la gran mayoría estamos en una edad privilegiada, pudiendo adoptar esta
condición como oportunidad de ser mejores y avanzar en cuanto a cultura y sociedad se refiere.

No creo que nuestro país reúna las características necesarias para ofrecer a la población joven
un verdadero avance social y es por eso que somos los jóvenes los que estamos en la obligación
moral y social de responder a nuestras necesidades colectivas, como si fueran propias, y es aquí
donde esa noticia que el 12 de febrero del 2013, “Benedicto XVI, renunció”, nos debe identificar
como sector necesario para el crecimiento del país a partir de nuestro crecimiento personal,
cultural y así ofrecer a nuestro país la oportunidad de ser el cambio para bien; así como ese
hombre se decidió por aceptar su realidad, y hacer lo que hace falta para motivar ese cambio
que es muy necesario para la iglesia católica, asi debemos aceptar nuestra condición de faltas de
acceso y falta de voluntad, pero tomar acción por nosotros mismos en vías de lograr una mejor
Guatemala y tomar acción por lograr el ideal.

Estamos frente a una generación gobernante en la hay tal variedad, que no se ponen de acuerdo,
y que al jugar con el destino de los que ahora estamos intentando cambiar a Guatemala, la
golpean y destrozan la pobre estructura que tenemos, tal es el caso de ciertas noticias en las que
Guatemala es el centro de atención y que en cuestión de minutos o segundos llegan a dar la vuelta
al mundo, revelando que nos hemos quedado a la deriva buscando un poco de misericordia de
los que nos tienen oprimidos, sin ser nosotros mismos los que aceptemos el reto de cambiar a
Guatemala; la buena noticia es que somos muchos jóvenes y la gran mayoría amamos a Guate.

Esta es una invitación a que cada guatemalteco que quiera a su país, lo ame; y se respete a sí
mismo demostrándolo con su trabajo diario, su estudio y ganas de superación; que da su muestra
de respeto a los demás y la capacidad de hacer algo por este país; a motivar ese cambio y a dar la
vuelta al mundo en media hora, porque debemos hacer que Guate de la vuelta al mundo con una
noticia positiva, en la que vos y yo somos los autores porque nos hemos puesto de acuerdo por
mejorar nuestra situación y declararle la paz a la guerra.

Guate va a llegar a dar la vuelta al mundo, cuando logremos aceptar nuestras faltas y debilidades
para darnos cuenta que a partir de nuestras virtudes podemos moldearlas para que, todo nuestro
proceder en sociedad genere lo que todos buscamos que es: Una mejor Guatemala.

Atrevete y dale la vuelta al mundo, asumiendo tu responsabilidad como guatemalteco y
descubriendo las virtudes de este gran país para dejar atrás los errores.