¡Jóvenes, luchen por la vida y la familia!

A los jóvenes se les tacha de muchas cosas y no se les reconoce por tantas otras. Los jóvenes deben levantar la voz y hablar claramente de las cosas que defienden y su por qué. Es necesario hacer un llamado claro y conciso a todos los jóvenes guatemaltecos, para que unidos y armados de la manera correcta defiendan los valores que protegen a la familia, a la gente y al país.

El bombardeo de información es impresionante, por todos lados se dice qué hacer y qué no. Se les quiere lavar la cabeza con muchas ideas y en lugar de invitarlos a pensar, se les quieren imponer ciertas ideologías. Antes de tomar un “bando”, es importante que se formen e informen sobre las posturas en cuestión, y con base en eso puedan formar su propio criterio acerca de qué es y qué no es correcto.

Se está en un momento sumamente importante de la historia, en el cual NO existe algo tan amenazado – irrespetado y despedazado como la VIDA. La sensación de impotencia ante la injusticia y el poco valor que se la da a la vida es abrumadora. La violencia familiar, suicidios en niños y adolescentes, abuso sexual, abortos, entre otros, son algunos ejemplos de como la llamada “cultura de la muerte” se está queriendo infiltrar en la sociedad.

Es propicio que las autoridades tomen conciencia del valor de la vida y se comprometan a defenderla, utilizando los organismos nacionales e internacionales que están a favor de la salud.

Se debe defender la familia, como base de la sociedad y primera educadora del ser humano, y fortalecerla para que cumpla a cabalidad su principal función en la sociedad: proveerle al ser humano una educación integral, basada en valores y virtudes humanas.

Los jóvenes deben levantar su voz ante esta aterradora situación que atenta contra la dignidad del ser humano. Formar criterios amplios y unir fuerzas para que nadie pase por encima de los valores de las familias, la gente y el país. Guatemala siempre ha necesitado de las persona, las batallas cambian – pero no terminan, y hoy como ayer y mañana, Guatemala necesita que SU gente ponga la cara y luche.

Basta de banalidades, superficialidades y patrañas, hay que luchar por algo que vale la pena y concierne a todos; ¡Jóvenes, luchen por la vida y la familia!

*Colaboración de María Reneé Estrada